Tener a un niño o niña feliz debe ser el propósito de los padres así como de los profesores y de toda la sociedad.
El 60% de la felicidad deprende de factores genéticos. de circunstancias vividas y condiciones de crianza y el 40% restante depende de las funciones emocionales. esto significa que la felicidad también se aprende, tomando como punto de partida las emociones, enseñarle a sus hijos a conocer, a controlar y a equilibrar emociones.
Enseñar a los niños a ser felices es algo en lo que los padres tenemos que trabajar. Y es que no solo cambiará su forma de vivir y enfrentarse al día a día, sino que también va a modular la forma en la que los pequeños van a encarar el futuro y los problemas que se les presenten.
Lo primero que debemos hacer es empezar a trabajar la felicidad de nosotros mismos, transmitirle a nuestros hijos ese equilibrio emocional de felicidad. No podemos olvidar que la mejor herramienta de aprendizaje que le ofrecemos a nuestros hijos es nuestro ejemplo, los pequeños nos están observando en todo momento: cómo reaccionamos en situaciones, cómo hablamos, ¡incluso cómo nos movemos! Somos nosotros sus referentes más cercanos, nos toman como guía.
Existe una serie pautas básicas que ayudan a potenciar la felicidad en los niños. En definitiva, se trata de fomentar la gratitud, la amabilidad, el trabajo en equipo, la comunicación e integridad.
- Ser AMABLES, enseña niños mas cariñosos y empatía social.
- Dar GRACIAS, genera equilibrio mental, valorar lo que se tiene.
- Ser POSITIVOS, si le brindamos un entorno positivo, crecerán seguros de si mismos.
- No ETIQUETAR, usando frases negativas, como por ejemplo eres un llorón, evitar a toda costa este tipo de expresiones, esto los predispone.
- No DRAMATIZAR, extinguir conductas exageradas de situaciones y eliminar acciones como pelas agresivas, golpes, insultar o faltar el respeto.
- LOGRO PERSONAL, los niños son mas felices si los apoyamos a conseguir sus propios méritos, animarlos en este sentido.
- AUTONOMIA e independencia, los impulsa a potenciar su autoestima, seguridad y confianza en si mismo.
- INTELIGENCIA EMOCIONAL, Los niños deben aprender a controlar y regular sus emociones para resolver los problemas de manera pacífica. Eso genera tranquilidad y armonía en su carácter.
Para finalizar es importante resaltar que los hogares deben rescatar momentos importantes de unión familiar, desarrollar juego de esparcimiento, actividades lúdicas y divertidas. Entre variedad de actividades podemos trabajar en casa el frasco de la felicidad, es un juego muy sencillo que podemos poner en práctica en cualquier momento, ya que solo necesitas ganas y un rato en familia cada noche, antes de irse a la cama.
Esta técnica consiste en que cada día o unas dos o tres veces por semana cada miembro de la familia escriba en un pequeño trozo de papel algo bueno que le haya ocurrido durante la jornada del día . Al final del mes o pasado un tiempo abrir el frasco y leer entre todos y en voz alta todo lo escrito, así darse cuenta de todo lo bueno ocurrido en el día a día, ¡es muchísimo!
Te proponemos otra herramienta muy útil para trabajar con los niños conceptos abstractos a través de infinidad de Cuentos que hablan a los niños de la felicidad, historias de amor, alegrías, emociones, valores que encierran un mundo feliz en cada cuento.
Te recomendamos algunos cuentos que te ayudaran a fortalecer la felicidad:
- Felicia y la luna.
- La botella de la felicidad.
- El canto del ruiseñor.
Cómo activar las hormonas de la felicidad en los niños:
La Serotonina: se relaciona de forma más cercana con la autoestima, con la confianza y con los momentos de disfrute. Esto puede ser a través de momentos de juego, de películas, de exploración, de salidas, etc. Momentos que sean agradables para ellos, donde se sientan importantes y parte de la familia.
La Oxitocina: mejor conocida como la hormona del amor, esta es segregada a través de los mimos, caricias, abrazos, besos, ya que está relacionada a la intimidad. Para activarla en nuestros niños, hay que darles mucho amor. Hay que tener momentos de contacto y caricias, como masajes, abrazos o besos. Desde que son bebés hasta que sean mayores.
Las Endorfinas: estas funcionan como neurotransmisores y son una especie de analgésicos naturales de nuestro organismo, es decir, son los que nos permiten responder ante el dolor, el miedo o el estrés de una forma más llevadera. Activar esta hormona en los niños, se recomienda que estén en constante movimiento, a través de bailes, actividades físicas, deportes.
La Dopamina: responde al bienestar y placer de los niños, para activar esta hormona es primordial asegurarles un buen descanso (durmiendo las horas adecuadas), motivarlos para hacer ejercicio todos los días, alimentación sana y deliciosa a su paladar celebrar cada logro y reconocer sus esfuerzos y enseñarles a luchar por aquello que desean tanto.
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